Aïkido

Para presentar el Aikido como lo practicamos, elegimos este artículo de la revista « Bushido » (3er trimester 1984). Para otros artículos sobre el tema está aquí.

Kokyu Nage

La palabra Kokyu puede ser traducida en español por respiración, ya que Ko equivale a expiración, y Kyu a la inspiración. Es la unión de ambos fenómenos lo que hace nacer la respiración. Pero según Tsuda Sensei el “Kokyu” tiene una extensión insospechada, mas allá de la concepción bioquímica o gimnasia de la respiración. Solía decir que gracias a la respiración “el Aikido es un arte de volver a ser niños… sin ser pueriles”.

¿Cómo entender esta afirmación a nivel técnico? Es sencillo. Cuando una persona más fuerte que usted le agarra firmemente por la espalda y le impide sentarse. ¿Qué hacer? ¿Proyectarlo para librarse y poder sentarse? Como él pesa más que usted, no puede hacerlo. ¿Entonces? Tsuda Sensei contesta: “hacerse niño”. Veo una concha maravillosa en la playa y me agacho para cogerla. Se me olvida la persona que me sigue agarrando por detras. El ki fluye de mí hacia la concha, cuando estaba bloqueado por la idea de aquél que me retiene con tanta fuerza. Entonces se vuelve ligero y cae por encima de mis hombros…

La idea de proyección provoca la resistencia. En el gesto del niño està la alegría de recoger la concha, que hace olvidar la presencia del adversario.

Olvidar al adversario sabiendo que está ahí no es nada fácil. Cuanto más se trata de olvidarlo, más se piensa en él. La alegría en la circulación del ki es lo que me hace olvidarlo todo…

La práctica del Aikido implica, pues, la adopción del principio de la no-resistencia, en el sentido en el que, que ni se empuja ni se tira del adversario, que se evita actuar en un sentido que pudiera suscitar la fuerza antagonista. Implica también la adopción del principio del no-adversario. Pues en cuanto pensamos en el adversario, nuestro ki es absorbido por él, nuestra respiración-atención es bloqueada. Pero para no ser absorbido por el adversario, hay que tener una cierta potencia de respiración.

El Maestro Ueshiba solía decir:

 » Aïkido is of uniting and becoming separate again (musunde hanatsu) « .
El Aikido es un arte de (musunde hanatsu) unirse y separarse

Esta alternancia de unión y separación la he obtenido por la inspiración y la expiración.

Primero està la inspiración del defensor (utilizo provisionalmente esta palabra, aunque no existen términos que correspondan al defensor ni tampoco al atacante en el Aikido) que provoca la acción. Alzo la mano al inspirar, y el atacante sigue inmediatamente mi gesto, alzando la suya. Hay sincronización de la respiración de ambos lados, al mismo tiempo que coordinacion de los gestos. Esta interacción recíproca es, creo, una de las características del Aikido. No existe en el Judo, ni tampoco en el Kendo. En éstos últimos cada uno respira independientemente y espera la oportunidad para atacar al otro.

Al principio la interacción no es evidente. Sólo ejecutamos un cierto numero de gestos aprendidos. Acabé notando que hay coordinación de gestos en el Aikido. Es decir, que si alzo mi bokken, el atacante alza el suyo simultáneamente. En el Kendo no se tiene porqué respetar esta forma convencional del aprendizaje. Si uno alza el shinai, el otro puede responder golpeando horizontalmente a nivel del vientre.

¿Por qué hay en el Aikido gestos idénticos o correspondientes de ambos lados? No se le puede decir a su adversario: “¿Sería usted tan amable de alzar la mano al mismo tiempo que yo, por favor?”

Para que tal cosa sea posible, se necesita una fuerza apremiante que obligue al otro a actuar como queremos. He encontrado en la inspiración esta fuerza, que precede incluso al acto. La fusión ya hecha y el acto emprendido, pasamos a la expiración que permite la circulación del ki . Se ve entonces la proyección y demás cosas como una forma visible de la técnica.

La respiración según mi experiencia es el propio fundamento del Aikido.